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jueves, 31 de marzo de 2011

Mi niña bonita

En Solís la abuela quiso comprarles un libro a cada una.
Elegimos para V: "Lucas se ha perdido" la historia de un conejo chiquito que cumple años y cree que ya es grande, va a pasear con su familia a un parque de diversiones, se pierde, lo encuentran y vuelve a sentirse tan chiquito como realmente es. Me gustaron mucho las ilustraciones de la casa de los conejos y del parque "Tierra de conejos".
C. quería uno llamado "Te quiero, niña bonita" (la historia de una madre norteamericana que adopta a su hija en China).
El problema vino cuando me dijo por que lo había elegido. Creía que era sobre una canción que aprendió en la colonia: "mi niña bonita, mi dulce princesa, me siento en las nubes cuando tu me besas..." o algo así.

Lucas se ha perdido
Harry Horse
Beascoa


Te quiero, niña bonita
Rose Lewis (basado en la experiencia de la autora)
Jane Dyer (ilustraciones)
SerreS

Contratapa, me gusta más que la tapa





















































Las ilustraciones de ambos son lindas. No los buscaría especialmente pero no están nada mal para haberlos encontrado en un kiosko de revistas.

lunes, 28 de febrero de 2011

Picasso

Picasso queda en Piriápolis, medio escondido a unas 8 cuadras de la costa.
Nos recomendaron ir ahí si queríamos comer pescado y no se equivocaron.
La cantidad de autos cerca de la entrada nos dió la tranquilidad de haber llegado bien (como si fuera posible perderse en la era del GPS).
En un patio cubierto hay algunas mesas y un señor con gorro blanco tipo capitán Piluso, que a la vista de todos se ocupa de la parrilla y las sartenes.
Adentro Picasso convive con Molina Campos, un mapa mundi, fotos familiares, los ocupantes de las restantes mesas y la cafetera.
La comida llegó en manos de una señora agradablemente vestida de entrecasa, que conocía a todos por su nombre.
V. dijo "Mmmmmm" y comió un pedazo de pan.
C. dijo "el pescado más rico de todo Uruguay" y comió media miniatura de pescado.
Es decir comieron la nada de siempre, pero se portaron increíblemente bien.
Nosotros comimos por 4 y encima pedimos de postre un "Massini" (ese era el apellido de mi abuela materna) que no pudimos terminar (pionono con crema o crema con pionono, recomendable solo para mi mamá o para alguien que le guste mucho la crema).
A esta altura hasta dos antisociales como nosotros estabamos hablando con los vecinos de mesa.
Nos sentimos como en casa, o mejor dicho como nos gustaría sentirnos en casa.
La moza comentó que estaba sorprendida por la cantidad de extranjeros que llegaron en los últimos tiempos (probablemente Lonely Planet o guía similar mediante).
Parece que el Picasso uruguayo pasó a ser un secreto a voces.

Para una uruguaya que nos recomendó las playas cercanas a Piriápolis.
Si no lo conocés, no te lo pierdas. Es aconsejable reservar porque se llena.