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miércoles, 6 de abril de 2011

Lluvia de viernes

Venía caminando con nuestro destartalado cochecito, una hija sentada, la otra parada en la parte de atrás, 2 mochilas y un bolso cuando se empezaron a ver los primeros relámpagos.
Pensé en tomar un taxi pero tenía ganas de caminar. Empezaron a caer las primeras gotas. Me  imaginé sacando las cosas de la parte de abajo, plegando el cochecito y subiendo al taxi y me dieron más ganas todavía de seguir caminando, igualmente no había taxis a la vista. Empezó a llover en serio. Me imaginé la cara del taxista si es que pasaba y paraba al vernos subir medio mojadas y con todo el coserío, cochecito incluído, pero a esta altura era difícil ver algo más que las luces de los autos y probablemente si hubiera pasado un taxi no me hubiera dado cuenta. LLegamos hechas sopa, después de cruzar calles que parecían ríos con olas, esquivar los pozos que por suerte conocemos de memoria y como yapa un poco de granizo en la última cuadra. La verdad, dejando de lado el granizo, nos divertimos mucho. Es linda la lluvia cuando ya te resignaste a estar mojado, no hace frío y estás camino a tu casa y a un baño calentito. Lo que no sé es si la tos de mi hija menor tiene que ver con eso. En todo caso la culpa es de la lluvia...

jueves, 24 de febrero de 2011

EL MERCADO DE LAS PULGAS

EL MERCADO DE LAS PULGAS
Juan Lima

"¡Bienvenidos al Mercado de las Pulgas!
Descubran las novedades más antiguas.
Pregunten por preguntar.
Pidan rebaja, compren raro y barato."

Viendo la tapa se pueden imaginar las ilustraciones
Pueden dejarse llevar por Juan (poeta, mandamás y portero), siempre listo como Guía del Mercado. Pasen y vean.

Puesto 4 (el primero): Muebles
"Los muebles que se venden en este puesto son viejos como un peluquín. Hasta las polillas son de la época en que los chicos nacían de un repollo y los repollos se encargaban a París. Los fantasmas entran y salen de los roperos, empañan los espejos, se cuelgan de las arañas, abren y cierran paraguas perdidos hace como 100 inviernos".

Puesto 5: Nubes
Me gustaría ser capaz de comprar una nube envuelta en papel barrilete pero no sé si me alcanza la imaginación

Puesto 6: Cactus
Hago escala. Me traen muchos recuerdos de infancia. Todavía sobrevive uno que encontré en una zanja, saqué con esfuerzo y varios pinchazos y llevé a casa en mi primera bicicleta (Legnano roja por que no había otro color con rastis pegados con cinta adhesiva a los pedales para que lleguen los pies). Mi abuela Beba tenía la galería llena. Compraría uno para mi hermana junto con pinza de depilar para que si alguna otra vez se lesiona pueda sacar las espinas con mayor facilidad.

Salteo Puestos 8: Pirámides (no son lo mío, prefiero las esferas)

Puesto 9: las Pulgas del mercado.

Puesto 10: Magia, también lo salteo. Aunque digan que pueden hacer de "un mar de lágrimas cataratas de espuma" tengo miedo de quedarme en el mar de lágrimas. Después de mi papá no hay ningún mago que me venga bien.

Puesto 12-14: Flores del amancay, huellas de ciervo, luz del Faro del fin del mundo, sirenas desafinadas, eclipse. Paso.. pero en una de esas vuelvo otro día a ver el eclipse.

Puesto 16: Sombras, hechas con las manos, o  no. También paso, por motivos similares a los del puesto 10.

Puesto 19: Piedras. En una de esas consigo una turquesa sin pulir.

Puesto 20: Tatuajes. No son para mí.

Puesto 21: Si les gusta Alicia. A mí me daba un poco de miedo. No lo volví a leer de grande.

Puesto 22: Origami.
" El origami es un honorable invento japonés, se entiende en todos los idiomas, y crece en cualquier papel". También me hace acordar a mi papá pero a diferencia de la magia y las sombras es un poquito mío y  la reciente pasión de mi mamá. Puedo hacer una y mil grullas, nada más. En una de esas aprendo el sapito y la definición de memoria

Puesto 24: Silencio.

Los mercados de pulgas, negocios de antiguedades, museos, remates y los domingos en San Telmo eran en mi infancia algo cotidiano. También los objetos extraños que se podían encontrar en ellos como un tenedor con manijita y parte de abajo giratoria para enroscar fideos.
Mi hija todavía no quiere saber nada con este libro. Ni siquiera contandole que la dedicatoria dice que se lo mandó el abuelo Julio desde el cielo. Ella no lo conoció y jamás pisó un mercado de pulgas. Esa es otra culpa materna, por suerte más fácil de solucionar.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Opción B

Este viernes festejan en el jardín el cumpleaños de 5 compañeritos.
Mi hija me dijo que no quiere regalar más libros.
Algo de razón tiene.
No sé que pasará al abrir el libro, pero por lo menos al abrir el paquete la cara no suele mostrar un gran entusiasmo.
Le volví a preguntar pero se mantuvo firme y encima agregó "algo de Ben 10 ".
Consulté a mi hermana que algo de experiencia tiene y me sugirió gorritas de Ben 10.
Fui con esa idea pero no conseguí.
Le pregunté a mi marido que además me acompañó (para comprar algo de Ben 10 de quien lo único que sé es que es verde, necesitaba apoyo moral) y me dijo "Dale bolilla".
Ahora tengo en el ropero 5 bolsitas con cartucheras de Ben 10 o Hot Wheels (no había todas de Ben 10) y un poco de tristeza.
Sobre todo por que después de la compra fuimos a mirar libros y encontré este "libro" con máscaras para pintar que  vienen con agujeritos para el hilo o elástico que hubiera sido para mí una mejor opción.
También podría haber armado una bolsita con marcadores, cosas varias y algún sticker del famoso Ben.
Para la próxima si no quiere libros espero tener tiempo de buscar con ella alguna opción B que nos deje contentas a las 2 y en lo posible también al cumpleañero/a...